¿Quién no ha estado enamorado alguna vez? ¿Quién no ha sido niño alguna vez? Ambas respuestas son las mismas para millones de personas, y Mangocho es una de ellas. Mangocho fue niño, todo lo niño que pudo ser y durante todo el tiempo que pudo serlo. Nunca tuvo vergüenza de ser niño, por qué tenerla, pero el tema del amor es otra cosa... enamorarse es otra cosa.
Mangocho jugó con autitos hasta casi los doce... o los trece, él coleccionaba autitos (de colección) de dos o tres marcas, la mayoría era Matchbox (importado) y alguno que otro era Buby (nacional), tenía cientos. Había comenzado a coleccionar a eso de los cinco años, en Primer Grado el Director de la Escuela (de la que no recuerdo el nombre) le había regalado un camión bombero (camión de bomberos) rojo (obvio) por buen comportamiento... en esa escuela te regalaban un juguete (un autito si eras varón) si te portabas bien, y el Mangocho del que hablo siempre se portaba bien.
No tengo muchos recuerdos de la escuela de Mangocho, esa escuela en Buenos Aires; pero sí de su segunda escuela -la María Josefa Bustos- en La Cumbre, donde hizo hasta el Séptimo Grado. Mangocho me contó muchas cosas de la escuela "fiscal", que en general fue buena parte en la vida de Mangocho, como lo fueran sus múltiples enamoramientos... ¿se enamoró de su maestra como el 99% de los niños? creo que no, nunca me lo contó, pero sí vivió enamorado hasta el día de su partida. Mangocho era un eterno enamorado y espero que eso lo recuerden siempre, eso hubiera querido él.-
Mangocho jugó con autitos hasta casi los doce... o los trece, él coleccionaba autitos (de colección) de dos o tres marcas, la mayoría era Matchbox (importado) y alguno que otro era Buby (nacional), tenía cientos. Había comenzado a coleccionar a eso de los cinco años, en Primer Grado el Director de la Escuela (de la que no recuerdo el nombre) le había regalado un camión bombero (camión de bomberos) rojo (obvio) por buen comportamiento... en esa escuela te regalaban un juguete (un autito si eras varón) si te portabas bien, y el Mangocho del que hablo siempre se portaba bien.
No tengo muchos recuerdos de la escuela de Mangocho, esa escuela en Buenos Aires; pero sí de su segunda escuela -la María Josefa Bustos- en La Cumbre, donde hizo hasta el Séptimo Grado. Mangocho me contó muchas cosas de la escuela "fiscal", que en general fue buena parte en la vida de Mangocho, como lo fueran sus múltiples enamoramientos... ¿se enamoró de su maestra como el 99% de los niños? creo que no, nunca me lo contó, pero sí vivió enamorado hasta el día de su partida. Mangocho era un eterno enamorado y espero que eso lo recuerden siempre, eso hubiera querido él.-
